Arriba: Juan Manuel Trejo, Marcelo Vidal y Gonzalo Contrera. Abajo: Alexis Zárate, Sergio Ojeda y Leonel Miranda.
Seis juveniles del Rojo fueron a su
primera pretemporada y tres de ellos se dieron el gusto de jugar.
Gallego avisó que los tendrá en cuenta para el campeonato. Y los
peladitos se ilusionan.
Todo ciclo que se inicia viene acompañado de sueños, esperanzas y
expectativas. Américo Gallego enfrenta el semestre más duro de la
historia futbolística de Independiente y sabe que no puede dar un sólo
paso en falso. Por eso, para esta pretemporada en Pilar, convocó a 36
jugadores. A las figuras conocidas como Montenegro, Farías, Vargas,
Morel y compañía, se suman seis pibes que piden pista. Ellos son: Alexis
Zárate, Sergio Ojeda, Juan Manuel Trejo, Marcelo Vidal, Leonel Miranda y
Gonzalo Contrera. Y Olé te los presenta. Pasen y vean.
Los
seis se ganaron un lugar en la Reserva de Independiente y todos debutan
en la pretemporada con la Primera de la mano del Tolo. “Siempre les
presto atención a pibes con futuro. Traje seis y de estos, que son
buenos de verdad, seguramente dos o tres van a tener rodaje en el
campeonato”, aseguró Gallego, visiblemente entusiasmado con sus chicos.
“Cuando
el técnico me dijo que entraba contra Racing pensé que la presión me
podía superar, pero por suerte la supe manejar y me sentí cómodo. Es
difícil acomodarse porque las ganas de que te vean para tener
continuidad te puede traicionar. No sucedió y me sentí muy bien”,
aseguró Miranda no bien finalizó el empate con Racing.
Sergio
Ojeda, quien también debutó en el clásico de Avellaneda, vive este
momento como único e irrepetible. “Estuve a la altura del partido. El
Tolo y los muchachos me dijeron que esté tranquilo y en ningún momento
me puse nervioso. Fue un debut soñado y en un clásico. Ojalá que pueda
demostrar más seguido que puedo estar”, dijo Ojeda.
“La primera
tarde que los jugadores tuvieron libre fue gracias al esfuerzo de los
pibes. Se están rompiendo el alma y me encanta cuando tienen ese
entusiasmo”, avisa el Tolo. Lo cierto, es que el entrenador decidió
darles rodaje a tres de sus pollos en los dos clásicos de verano que
jugó. Y contra River fue Gonzalo Contrera quién jugó de lateral derecho
siendo marcador central. “Fue increíble poder jugar el primer partido en
un clásico. Es el sueño de todos hacer bien las cosas. Estar en la
pretemporada ya es un premio al esfuerzo. Ahora tengo que seguir
trabajando para lograr llamar la atención del técnico y conseguir
continuidad”, se sinceró el defensor.
Los otros tres aún no
tuvieron rodaje. Marcelo Vidal, el más inquieto de todos, disfruta de la
chance de sus compañeros y espera su turno, sin desesperarse. “Está
buenísimo formar parte del plantel. El un reconocimiento al esfuerzo que
uno viene haciendo en la Reserva. Te motiva. Nos conocemos mucho y
estamos disfrutando cada minuto de todo lo que nos está pasando”,
afirma.
Alexis Zárate, espera la oportunidad. El domingo
Independiente juega el último amistoso del verano, contra Boca, y
Gallego aún no tiene decidido quiénes jugarán. “El hecho de estar en
Pilar ya es un sueño cumplido. Todavía queda un partido y ojalá pueda
estar. Todo depende del técnico y la mente del plantel está puesta en el
partido contra Tigre, que cada vez está más cerca. Las esperanzas nunca
se pierden”, reflexiona el defensor.
Por su parte, Juan Manuel
Trejo es el más experimentado del grupo de los pibes. El Tolo lo puso en
la fecha 11ª fecha del Inicial, contra All Boys. Sin embargo, no zafó
del bautismo y de la rapada generalizada porque más allá de haber
jugado, ésta es su primera pretemporada. “Contento de seguir creciendo.
El Tolo me permitió jugar el campeonato pasado y ahora, que me trajera a
Pilar fue maravilloso. Se trata de trabajar y sumar cuando nos
necesiten y para eso estamos listos”, avisa.
Independiente empezó
el año con una meta clara y los seis pibes elegidos por el Tolo,
también. La carrera por ganarse la confianza del entrenador es dura pero
les sobra optimismo. Confían en sus cualidades y saben que si Gallego
los eligió, es porque vio algo en ellos que puede servirle. Por eso, los
pollos del técnico, sueñan con un lugar en el Torneo Final.